De este domingo en ocho se celebrarán elecciones en varios estados de la República. Todos y cada uno de los procesos electorales que haya antes de julio del 2012 (bueno, que sólo quedan estos y los de 2011) serán cruciales para decidir lo que podría ser el futuro del país, o al menos por los siguientes 6 años. El que un partido gane muchas gubernaturas apunta a que el voto popular esta favoreciéndolo y que en todos esos estados la mayoría votaría por ese partido en la elección grande. Los resultados hasta este momento me están aterrorizando.
El PRI está tomando una fuerza increíble de nuevo. En las elecciones pasadas se convirtió en la primera fuerza política en la Cámara de Diputados y ganó todas las elecciones estatales excepto la de Sonora por el caso ABC. Y así, el futuro candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, podría tener puerta libre para actuar.
Hablando de Peña Nieto, si la gente cree que se elegiría a una buena persona como presidente al tachar al tricolor en las boletas en 2012, se equivocan. No ha hecho absolutamente nada en el Estado de México y su policía protagonizó la represión de Atenco en el 2004. Si como gobernador ya empezó a atacar a grupos contrarios a sus intereses, con alguien así en los Pinos podría incluso pasar algo como estilo 1968. Como país nadie puede querer eso. Lamentablemente, en mi opinión eso es lo que se perfila para la nación.
Y el caso del Estado no es el único en el que se ha manifestado esa cara del PRI, llena de represión y tranzas. Tomemos a los oaxaqueños como un ejemplo. Ulises Ruiz reprimió el conflicto magisterial sin piedad alguna. Además, este mismo hombre ha apoyado con recursos de estado a su delfín Eviel Pérez. Se habla de renta de credenciales de elector y de compras de votos. En pocas palabras, el PRI que gobernó México durante 70 largos años.
Y sin embargo, conozco gente que está a favor del PRI, y que me ha retado a afirmar porque Peña Nieto sería un mal presidente (mi expresión fue otra, pero no es importante para motivos del tema) o que quiere que gane Eviel Pérez porque creen que Gabino Cué es cercano a la APPO. Vaya, eso es simplemente... no me lo puedo explicar. Claro, a su "favor" podría decir que no se han informado bien, porque cualquiera que sepa un ápice acerca del PRI estaría espantada ante la posibilidad de tener a un partido político de tal calaña en el poder. En serio, si se regresa al PRI, pues que Dios nos agarre confesados.
Y sin embargo, conozco gente que está a favor del PRI, y que me ha retado a afirmar porque Peña Nieto sería un mal presidente (mi expresión fue otra, pero no es importante para motivos del tema) o que quiere que gane Eviel Pérez porque creen que Gabino Cué es cercano a la APPO. Vaya, eso es simplemente... no me lo puedo explicar. Claro, a su "favor" podría decir que no se han informado bien, porque cualquiera que sepa un ápice acerca del PRI estaría espantada ante la posibilidad de tener a un partido político de tal calaña en el poder. En serio, si se regresa al PRI, pues que Dios nos agarre confesados.
Escribo esto sin ánimo de hacer proselitismo por algún candidato (en serio, no se que sería lo mejor para el país a estas alturas). No sé por qué partido votaré en las elecciones del 2012 pero estoy seguro de que no será por el PRI. Honestamente eso sería un retroceso. Es cierto que el PAN no sólo no cumplió con el cambio que ciegamente esperó mucha gente sino que nos ha sumido en la violencia y ha dejado a México al borde de ser un Estado fallido (la CIA dice que ya lo es). Pero volver al infierno conocido no es la solución. Siempre se puede buscar votar por alguien más, en la planilla hay muchos partidos. Pero al votar por los mismos, los políticos se confían y no hacen su trabajo. Tal vez se preocuparían más de observar una verdadera alternancia y de ver sus puestos en riesgo.
Como ciudadanos necesitamos utilizar el poder del voto. Sólo así será que a los políticos se les podrá llamar servidores públicos de nuevo.
De lo contrario, todo seguirá igual... o peor...
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