Toda mi vida se me ha dicho que se debe de dar el máximo esfuerzo en lo que uno hace. Y si, lo he aceptado como un hecho comprobado grabado en piedra. Sin embargo, hasta hace poco comencé a preguntarme acerca de que tan cierto es eso.
A lo largo de mi vida como estudiante jamás di el máximo esfuerzo, hasta llegar a la universidad, al menos. Gracias a una combinación de mucha inteligencia, algo suerte y una vida social que dejaba que desear logré obtener muy buenos resultados con un esfuerzo relativamente pobre comparado con lo que los números arrojaban. Incluso, me he burlado mucho de la gente que con el doble, triple o cuádruple esfuerzo apenas lograban superarme por poco. Me decía a mi mismo "bah, ni son tan listos, sólo se esfuerzan demasiado." Y el tiempo, en lugar de desdibujar lo que me decía a mi mismo, me demostró que así era, ya que gran parte de esas personas están en carreras mediocres o que no requieren un gran esfuerzo comparadas con, dígase, una Ingeniería en Mecatrónica. Se me hace un desperdicio de esfuerzo por su parte.
Por el otro lado, conozco gente que decidió enrolarse en cursos complicados sin tener la costumbre de trabajar. Tengo varios amigos en esa situación y aunque espero realmente que logren lo que se proponen, si siguen al ritmo que van no creo que lo consigan.
¿Será que el mundo te hace dar tu máximo esfuerzo de cierta forma? Eventualmente las personas en carreras fáciles tendrán que enfrentarse a un campo de trabajo lleno de competidores, mis amigos deberán de adquirir cierta responsabilidad e incluso yo me vi obligado a concentrarme en lo que hacía en lugar de simplemente pasar por la escuela sin dar cierto extra. En el mundo donde vivimos, si se tienen ciertas aspiraciones que bien para algunos bien pueden ser muy vanas, eventualmente se debe de dar un extra. Es imposible simplemente andar por la vida y esperar que todo salga como debe de salir.
Sin embargo, aunque no me gusta ni un poco como se oye esto, siempre existen atajos. No son caminos que yo tomaría jamás, por respeto propio, pero existen. Por ejemplo, tengo dos amigas que al entrar a sus respectivas licenciaturas se quejaban por la indulgencia de los profesores hacia los alumnos. A pesar de que no tengo ninguna duda de que saldrán muy bien preparadas y siendo excelentes en lo que hagan, entiendo su preocupación dado que todas esas personas que jamás se salieron de su zona de comfort acabarán sus estudios con el mismo título. Sólo queda esperar que la escuela les obligue a dar un extra en algún punto. Y si no es así, bueno, supongo que siempre se pueden hacer las cosas por uno mismo y no verse en comparación a los demás.
Entonces, ¿el mundo si es cruel y te va a comer o lo que pasa es que no se/no me gusta ser un tramposo? Tal vez al final todo se reduce a una decisión personal. Sin embargo, se que prefiero ir por la senda menos transitada y echarle ganitas. Por lo menos, ahora que si es importante.